lunes 8 de septiembre de 2008
viernes 29 de agosto de 2008
martes 26 de agosto de 2008
La hierba roja
-Monsieur Brul, odio los estudios porque hay demasiados imbéciles que saben leer: pero ni estos imbéciles se equivocan, porque se pasan el día leyendo periódicos deportivos y glorificando a los héroes del estadio. Y más nos valdría aprender a hacer el amor correctamente que devanarnos los sesos delante de un libro de historia.
Monsieur Brul levantó tímidamente la mano.
-No me corresponde a mí hacerle preguntas sobre ese asunto -dijo-. No se aparte del tema, vuelvo a recordárselo.
-El amor es una actividad física tan descuidada como las demás -dijo Wolf.
-Es posible -respondió Monsieur Brul-, pero normalmente se le dedica un capítulo especial.
-Está bien -dijo Wolf-, no hablemos más de ello. Ahora ya sabe qué opino de sus estudios. De su chochez. De su propaganda. De sus libros. De sus aulas que apestan y de los tontos de la clase que se pasan el día masturbándose. De sus lavabos llenos de mierda y de los alborotadores solapados, de los alumnos de la Escuela Normal, verdosos y gafudos, de los del Politécnico, llenos de presunción, de los de la Central, almibarados de burguesía, de los médicos ladrones y de los jueces deshonestos... qué porquería... yo me quedo con un buen combate de boxeo... también está amañado, pero por lo menos es divertido.
Boris Vian.
Monsieur Brul levantó tímidamente la mano.
-No me corresponde a mí hacerle preguntas sobre ese asunto -dijo-. No se aparte del tema, vuelvo a recordárselo.
-El amor es una actividad física tan descuidada como las demás -dijo Wolf.
-Es posible -respondió Monsieur Brul-, pero normalmente se le dedica un capítulo especial.
-Está bien -dijo Wolf-, no hablemos más de ello. Ahora ya sabe qué opino de sus estudios. De su chochez. De su propaganda. De sus libros. De sus aulas que apestan y de los tontos de la clase que se pasan el día masturbándose. De sus lavabos llenos de mierda y de los alborotadores solapados, de los alumnos de la Escuela Normal, verdosos y gafudos, de los del Politécnico, llenos de presunción, de los de la Central, almibarados de burguesía, de los médicos ladrones y de los jueces deshonestos... qué porquería... yo me quedo con un buen combate de boxeo... también está amañado, pero por lo menos es divertido.
Boris Vian.
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